Pregúntale a un científico: ¿Es seguro viajar en pandemia?

por | Nov 30, 2020 | Vivir Mejor

Se acercan las vacaciones y, después de todo lo que vivimos este año, es inevitable soñar con un merecido descanso en un lugar lejano y recluido. O quizás todo lo contrario –para quienes llevan meses sin ver a sus seres queridos, Navidad y Año Nuevo parecieran ser la excusa perfecta para dejar el aislamiento y viajar hacia el reencuentro.

Sin embargo, la pandemia no ha terminado y el virus está lejos de desaparecer. A medida que los casos suben y bajan tanto en el país como en el resto del mundo, ¿es pertinente viajar en avión, autobús o tren? Pues deja que la doctora Kacey Ernst y la doctora Paloma Beamer, científicas expertas en epidemiología y transmisión de enfermedades infecciosas, respondan todas tus preguntas.   

¿POR QUÉ ES PELIGROSO VIAJAR?

La principal preocupación al momento de viajar es sentarse a menos de 2 metros de una persona infectada. Recuerda: incluso las personas asintomáticas y presintomáticas pueden transmitir el virus, por lo que podrías contagiarte sin siquiera sospecharlo.

El riesgo de infección depende directamente de la dosis de exposición, determinada por la duración del tiempo de exposición y la cantidad de gotitas contaminadas en el aire. Al viajar en bus, avión o tren, se reúnen muchas personas de muchos lugares (y cada uno con diversos niveles de riesgo) y las coloca juntas en un espacio común donde comparten el mismo aire, a veces con apenas unos cuantos centímetros de separación.

Por si fuera poco, una preocupación secundaria es el contacto con superficies contaminadas. Cuando una persona infectada contamina un reposabrazos compartido, la manija del baño del aeropuerto o la bandeja del asiento, el virus puede sobrevivir durante horas, aunque se degrada con el tiempo. Si tocas esa superficie y luego te tocas la boca o la nariz, corres el riesgo de infectarte tú también.

ANTES DE VIAJAR, PIENSA

¿Estás pensando en viajar? Entonces quizás deberías considerar un par de cosas antes. En primer lugar, ¿es absolutamente indispensable que viajes? No puedes hacer desaparecer el coronavirus, pero quizás sí puedes posponer el viaje para más adelante –para cuando exista una vacuna disponible, por ejemplo.

Considera el riesgo que supone para tus amigos y familiares el hecho de que te expongas en un avión o un bus. Claro, puedes cuidarte y reducir el peligro al máximo, pero de todas formas estarás rodeado de gente desconocida, que puede venir de cualquier parte.

Si quienes te recibirán después del viaje son mayores de edad o poseen enfermedades crónicas, debes tenerlo presente. Si viajas desde una zona con muchos contagios, existe la posibilidad de que lleves el virus hacia tu lugar de destino, afectando a otra comunidad que, quizás, tenía el virus a raya.

DECIDISTE VIAJAR. ¿Y AHORA QUÉ?

Cada vez se implementan más estrategias para mantener a los pasajeros seguros en su viaje, pero varían bastante según la región, el aeropuerto o terminal de buses, la aerolínea y el tiempo. Si decides volar, consulta las políticas que tienen en cuanto a pasajeros, embarque y limpieza. Si bien algunas compañías están minimizando su aforo y espaciando a los pasajeros al no usar los asientos del medio, tienes que estar muy atento a todos los procesos que aplican y evaluar cuán rigurosos son.

Asegúrate de chequear las actualizaciones en las medidas de seguridad. Mientras algunos aviones y buses son estrictos respecto al uso de mascarillas, otros no obligan con toda la rigidez necesaria a las personas para que las utilicen. Revisa si tomarán la temperatura de la gente antes de abordar y si cuentan con un sistema de ventilación eficiente.

Cuando reserves tu pasaje, selecciona un asiento junto a la ventana si es posible –tanto en bus como en avión. Tener una pared en un lado reduciría directamente a la mitad la cantidad de personas a las que estás expuesto durante el vuelo, sin mencionar a todas las personas que suben y bajan por el pasillo.

Es importante minimizar la duración de tu viaje y tu número de contactos con otras personas. Por lo tanto, intenta tomar vuelos directos, incluso si eso signifique tener que arrendar un automóvil para un viaje de un par de horas. Sólo así podrás reducir la cantidad de personas potencialmente infectadas que se crucen en tu camino.

CÓMO PROTEGERTE ANTES DE ABORDAR

1. Lleva alcohol gel para desinfectar tu cinturón de seguridad y tus pertenencias personales, como tu pasaporte.

2. Lleva bolsas de plástico con cierre hermético (las clásicas bolsas Ziploc) para tus artículos personales que otros puedan manipular, como tus documentos. Trae bolsas adicionales para que pueda poner estos objetos en una bolsa nueva después de tener la oportunidad de desinfectarlos.

3. Lávate las manos o usa desinfectante de manos tan a menudo como puedas, y siempre después de tocar las superficies. Si bien el agua y el jabón son los más efectivos, el desinfectante de manos es útil después de lavarse para repasar cualquier parte que haya faltado.

4. En el terminal o aeropuerto, espera lo más lejos posible de los demás. Espera hasta más tarde para abordar, minimizando así el tiempo de espera y el tiempo que pasarás en la fila, donde la ventilación y el distanciamiento social suelen ser muy deficientes.

5. Una vez que llegues a tu asiento (ojalá junto a la ventana), quédate ahí. Gira la cara hacia la ventana y abre completamente la salida de aire. Esto puede bañarte con aire limpio y dispersar potenciales las partículas virales.

6. No comas en el avión y minimiza tu consumo de alcohol. Es difícil mantener 2 metros de distancia mientras se come sin una máscara en el avión. Es mejor comer en el aeropuerto o, mejor aún, antes o después del viaje.

7. Si te hace sentir mejor, puedes considerar usar un protector facial en caso de que alguien tosa o estornude directamente sobre ti. Pero ojo: estos NO son un sustituto de las mascarillas y no brindan por sí mismas, sin mascarilla, una protección adecuada para un virus en el aire.

8. Por supuesto, usa mascarilla. Si hay alguien sentado cerca tuyo que se niega a usar una máscara o que habla en voz alta, no trates de discutir o razonar con esa persona. Eso puede aumentar el contacto cara a cara y tu exposición. En cambio, pregúntale al asistente de vuelo si puedes cambiar de asiento.

Todos los días nos enfrentamos a nuestra propia comodidad con el riesgo personal. En última instancia, el costo-beneficio de cada decisión es personal. Si decides viajar, ármate con conocimientos específicos sobre el terminal o aeropuerto y maximiza el uso de las medidas de protección sobre las que tienes control.

Si bien la transmisión del virus sí puede ocurrir durante un viaje en bus o en avión, si se implementan todas las estrategias de mitigación, parece ser una posibilidad relativamente rara. Hoy, sin embargo, a medida que los casos de coronavirus aumentan en ciertas regiones del país y del mundo, viajar en pandemia se siente como decidir conducir durante una tormenta de nieve. Claro, quizás tienes excelentes neumáticos y un equipo para todo clima cargado en el auto, ¿pero para qué arriesgarse si no es necesario? La primavera está en camino gracias a múltiples y prometedoras vacunas. Sólo tienes que esperar.

Por Equipo Espacio Mutuo

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