“Por orden del doctor”… 10 prácticas de felicidad que médicos prescriben a sus pacientes

por | Ene 10, 2022 | Vivir Mejor

Además de todo el miedo y el caos que ha causado, el COVID-19 ha cambiado la forma en que pensamos sobre nuestra salud. Gracias al impacto psicológico, e incluso físico, de las cuarentenas y el aislamiento prolongado, muchos de nosotros nos hemos dado cuenta de que sentirse saludable es más que tan sólo la ausencia de una enfermedad. Nos sentimos más saludables cuando experimentamos emociones positivas: cuando nos sentimos tranquilos y en paz, cuando nos conectamos con los demás y cuando admiramos la belleza.

¿Sería demasiado pedir que nuestro sistema de salud prescriba explícitamente una dosis de lo que ahora todos consideramos cierto? ¿Podrían los médicos cambiar el paradigma dominante en materia de salud de manera tan espectacular como llevamos las vacunas a millones de personas? ¿Podríamos, como pacientes, esperar más que productos farmacéuticos de quienes nos brindan atención médica?

Leif Hass, doctor de medicina familiar en el Centro Médico Alta Bates de Oakland, Estados Unidos, está intentando cambiar las reglas del juego. “Aunque me asombra cuando cambiamos drásticamente el curso de las enfermedades en el hospital con soluciones tecnológicas, también me siento frustrado de que mis pacientes puedan dejar el hospital creyendo que la salud deriva de píldoras y procedimientos”, explica. “Por lo mismo, con la ayuda de algunos colegas comenzamos a dar recetas en papel de la ‘vieja escuela’, para recomendar cosas que todos entendemos que son buenas para nosotros y para las que existe sólida evidencia científica”

¿Pero en qué consiste esta lista de actividades prescritas (y cuánto es el uso recomendado)?

  1. RESPIRA HONDO. 

Todos sabemos que una respiración profunda nos ayuda a relajarnos. No es de extrañar entonces que décadas de investigación hayan demostrado que, al tomar inhalaciones lentas y profundas, calmamos el cuerpo y la mente activando el sistema nervioso parasimpático; cuando esto sucede, los marcadores de estrés, la frecuencia cardíaca y la presión arterial disminuyen. Es por eso que respirar profundamente durante el día nos puede ayudar a mantenernos más tranquilos y equilibrados.

  • LLAMA A UNA VIEJA AMISTAD. 

El trabajo pionero de Julianne Holt-Lunstad sugiere que el impacto de la conexión social en la mortalidad está a la par con la presión arterial, el colesterol y la obesidad. Es probable que los beneficios provengan de la activación inmediata de las emociones prosociales y de los beneficios a largo plazo del apoyo social. Esto podría ser particularmente útil para mis pacientes que enfrentan desafíos con su salud física.

  • ABRAZA A ALGUIEN. 

Abrazar libera oxitocina que ayuda a construir lazos sociales y reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Al abrazar, también liberamos endorfinas que conducen a una sensación de bienestar y relajación. ¿Pero realmente necesitamos que un científico nos diga que los abrazos son buenos?

  • AYUDA A UN AMIGO QUE LO NECESITE. 

Ayudar a los demás nos permite satisfacer algunas necesidades psicológicas importantes, como desarrollar nuestros sentidos de agencia y competencia a medida que fortalecemos las relaciones sociales. Cuando actuamos de acuerdo con nuestros valores siendo buenos amigos y ayudando a los necesitados, fomentamos un sentido de propósito, que es fundamental para una vida significativa. De hecho, la investigación de Stephanie Brown sugiere que quienes brindan ayuda pueden obtener más beneficios que quienes la reciben.

  • ESCRIBE UNA NOTA DE AGRADECIMIENTO. 

Muchos estudios durante las últimas 2 décadas han encontrado que las personas que expresan gratitud son más felices y menos deprimidas. Si bien una nota de agradecimiento no es el tipo de práctica de gratitud que conduce a un cambio cognitivo positivo y duradero, “les digo a mis pacientes que sus notas deben ser el comienzo del hábito de contar sus bendiciones por escrito”, dice el doctor Hass.

  • CANTA EN LA DUCHA… O EN CUALQUIER PARTE. 

Hacer música, y en particular cantar, simplemente nos hace sentir mejor. Y esto sucede a través de varios mecanismos. Liberamos endorfinas cuando cantamos; dado esto, no es de extrañar que cantar reduzca el dolor. Los niveles de la hormona del estrés disminuyen, lo que mejora la función inmunológica. Creamos significado a medida que encarnamos la letra. “A menudo agrego que la gente debería unirse a un coro, ya que cantar rodeado de otros magnifica enormemente los beneficios del canto”, añade el experto.

  • BAILA TU CANCIÓN FAVORITA. 

 Todos sabemos que mover nuestro cuerpo mejora nuestra salud, pero movernos al ritmo de la música tiene beneficios adicionales. El impulso del estado de ánimo con el baile dura mucho más que con el ejercicio solo. Y bailar a menudo tiene beneficios sociales. Incluso hay datos que sugieren que bailar previene el deterioro cognitivo en los ancianos.

  • HAZ UNA CAMINATA EN UN LUGAR HERMOSO. 

 Todos nos sentimos mejor después de estar en la naturaleza, pero subestimamos el poder curativo de estas experiencias. “Desafortunadamente, muchos de los que cuido tienen problemas de movilidad y circunstancias sociales que hacen que esto sea realmente difícil de hacer”, cuenta el doctor Hass. “Siempre recomiendo ‘caminatas que te dejen asombrado’ para aquellos que pueden hacerlas o hablar con los pacientes y sus familiares sobre cómo encontrar una manera de llegar a un lugar donde la naturaleza pueda tener sus efectos curativos”, explica.

  • PERDONA A ALGUIEN. 

El perdón no significa negar que se nos hizo daño –significa que dejamos de lado nuestro enojo y otros procesos cognitivos nocivos para la salud. El perdón requiere un trabajo duro, pero los beneficios son profundos: aquellos que han aprendido a perdonar viven más tiempo. Esto ocurre por menos estrés, depresión y mejores relaciones y sueño.

  • HÁBLATE A TI MISMO DE FORMA MÁS AMABLE. 

A menudo somos nuestro peor crítico y, cuando nuestra salud se deteriora, solemos echarnos una gran culpa a nosotros mismos. La autocompasión nos ayuda a curarnos a nosotros mismos en lugar de lastimarnos. Hablarnos a nosotros mismos con una voz más amable es la clave de esta práctica.

Y… ESPARCE EL AMOR

La naturaleza exacta de cada Receta de Felicidad está diseñada para coincidir con lo que el doctor cree que son los valores y pasiones del paciente. “Y siempre agrego la frase ‘esparce el amor’ en las recetas. Les digo a mis pacientes al final del día: ‘No hay mejor medicina que el amor’”, señala el Dr. Hass. Cuanto más amamos, mejor y más vivimos. 

Habrá cambios sociales duraderos como resultado de la pandemia. Los proveedores de atención médica pueden reforzar lo que las personas aprendieron del COVID-19 sobre el bienestar y la salud, por lo que, tal vez, un nuevo paradigma pueda convertirse en uno de los beneficios duraderos de la pandemia. Estas “recetas alternativas” afirman explícitamente que tales actividades que promueven la felicidad pueden ser tan valiosas para nuestra salud como los medicamentos que se recetan tradicionalmente.

Por Equipo Espacio Mutuo

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