Los beneficios de comer despacio y 8 trucos para lograrlo

por | Sep 6, 2021 | Vivir Mejor

Si tanto nos gusta comer, ¿por qué siempre lo hacemos apurados? Darse el tiempo de saborear y disfrutar realmente la comida no sólo resulta placentero y relajante, sino que también aporta numerosos beneficios al proceso digestivolos alimentos se degustan más y el mecanismo de saciedad funciona muchísimo mejor. 

No te dejes llevar por el estrés o la ansiedad: comer despacio no sólo te brindará un momento de pausa en mitad de la jornada, sino que también tu salud y tu cuerpo te lo agradecerán. 

¿QUÉ ES LA TASA DE INGESTA?

Cuanto más rápido se come cada bocado, más alimentos se ingieren a lo largo de la comida y también, más calorías. Es la llamada “tasa de ingesta” y se define con los gramos de alimentos ingeridos por minuto. Los datos más altos corresponden a alimentos líquidos, mientras que los más bajos se registran en aquellos que requieren más tiempo de masticación.

Cuanto más fluidos o blandos (es decir, que contienen un mayor porcentaje de agua), más cantidad se puede llegar a comer en un minuto. Los alimentos altos en fibra, por el contrario, se consumen más lentamente y presentan una menor tasa de ingesta. Este dato es muy relevante a la hora de aventurar cuántas calorías se pueden ingerir con algunos alimentos fáciles de comer, pero con una carga energética o de azúcares muy alta. Es por eso que los expertos recomiendan no abusar de los jugos de frutas y, en su lugar, priorizar la fruta fresca. 

NIÑOS SIN HAMBRE

¿Por qué para los niños la comida es un trámite tortuoso? Para el pediatra Carlos González, no hay niños inapetentes, sino padres con expectativas demasiado elevadas sobre cuánto debe comer su hijo. Obligarle a comer de más sólo logra eternizar el almuerzo y exasperar a los progenitores. Para el dietista-nutricionista Julio Basulto, sólo hay 2 razones que explican que un niño no quiera comer: o no tiene hambre -en cuyo caso hay que respetar su saciedad- o no tiene apetito y hay que averiguar por qué.

En este segundo supuesto, el doctor José Manuel Moreno Villares, especialista en Nutrición Clínica y Pedriatría, junto con otros colegas del Hospital Doce de Octubre en España, hablan de la disfagia (es decir, dificultad para tragar). Estos niños rehúyen la comida: pueden retener un bocado masticado durante mucho tiempo en la boca sin deglutir o requerir varios intentos antes de tragar. “Precisan más tiempo para comer. Hay que tener paciencia y no tener prisa a la hora de la comida”, explican los expertos. Si se trata de inapetencia, es mejor rendirse y pedirle que escupa el bolo en una servilleta. Algo habrá aprovechado al masticar.

Los niños procesan el tiempo y las cantidades de forma distinta a los adultos. Y hay que respetarlo. Desde que son capaces de llevarse los cubiertos a la boca, deben comer solos, aunque sea un adulto quien use el cuchillo para cortar o pelar las viandas. Un menú de 2 platos y postre para un niño de 4 años, por pequeño que parezca a ojos del padre, puede durar unos 40 minutos. Si come demasiado rápido y con ansiedad, conviene ponerle un reloj para que vaya más despacio. Y vigilar que no pinche varios trozos en un mismo viaje.

TRUCOS PARA COMER SIN ESTRÉS

A continuación, te presentamos 8 simples trucos que te ayudarán a practicar una alimentación más consciente, atenta y… sí, lenta. 

Ni celular ni televisión. Distraen la atención. O se come muy despacio, o se engulle a toda velocidad. Evitar pantallas a toda costa. 

Para que te diviertas un poco: usar la mano no dominante. Empuñar los cubiertos con ella hace que los gestos cuesten más y requieran más tiempo.

Posar los cubiertos. Soltarlos mientras se mastica corta el ciclo frenético de preparar un nuevo bocado mientras se tritura el anterior.

Ajustar las raciones. Si es escasa, anima a comer rápido para poder repetir. Si es excesiva, se come rápido para acabar a tiempo.

Texturas complicadas. Los alimentos duros requieren bocados más pequeños y masticar más.

Cubiertos inteligentes. Avisan mediante luces o vibración si se está comiendo demasiado rápido. Sí, existen – el futuro es hoy. 

Palillos chinos. Usarlos en lugar de los cubiertos habituales obliga a coger bocados más pequeños, además de resultar un experimento divertido.

No usar los dedos. Llevarse la comida a la boca con la mano es un gesto rápido e innato. Cualquier instrumento será más lento.

Por Equipo Espacio Mutuo

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