Envejecer es parte de la vida. Y aprender a envejecer exitosamente es una decisión que puedes tomar hoy, siguiendo estos 10 consejos

por | Mar 22, 2021 | Vivir Mejor

Por más leyendas y películas de ciencia ficción que aseguren lo contrario, existe una certeza absoluta respecto a los seres humanos: envejecer es un proceso inevitable. Y, sin embargo, muchas personas lamentan el hecho de que cada día están haciéndose mayores –a excepción, quizás, de los niños y adolescentes, quienes parecieran querer crecer lo antes posible.

Pero mientras los más jóvenes aprecian las ventajas de envejecer, los adultos sólo lo asocian a conceptos negativos, como debilitamiento y pérdida. Si tú eres de esos, es hora de que aprendas la diferencia entre “envejecimiento normal” y “envejecimiento exitoso”. 

LA BILBIOGRAFÍA DEL ÉXITO

“Envejecimiento exitoso” no es un concepto que acabamos de inventar. De hecho, el tema ha dado que hablar a los teóricos de la psicología humana desde hace décadas. ¿Pero a qué se refiere exactamente? 

En 1950, Erickson identificó 8 etapas en la vida, siendo la última llamada “integridad versus desesperación”. Con esto, se refiere al momento en que las personas mayores miran hacia atrás en su vida y se sienten satisfechas y orgullosas por lo que lograron, o se arrepienten y creen que su vida fue un fracaso. Ya en 1997, Rowe y Kahn, distinguieron el “envejecimiento exitoso” del “envejecimiento normal” a partir de 3 componentes: baja probabilidad de enfermedad y discapacidad relacionada con la enfermedad; alta capacidad funcional cognitiva y física; y compromiso activo con la vida (principalmente relaciones interpersonales y actividad productiva).

El éxito, sin embargo, se determina en base a características objetivas y subjetivas, según Pruchno (2010). Claro, la mayoría de la gente estaría de acuerdo en que, si uno no tuvo un deterioro relacionado con la edad, habrá envejecido con éxito – pero incluso en el caso de que sí haya habido un declive, también se puede considerar un envejecimiento exitoso si pudo completar sus objetivos de todas formas.

Aun así, el éxito según los científicos puede ser muy distinto de lo que tú mismo consideres exitoso. El 2010, Jeste (2010) encontró que, para los investigadores, el envejecimiento exitoso se definía como ausencia de enfermedad y discapacidad, mientras que para los demás -como nosotros- el éxito representa adaptación, significado y conexión.

LA CRISIS DE LA MEDIANA EDAD: ¿MITO O REALIDAD?

Como quizás hayas descubierto por tu cuenta, las preocupaciones sobre el envejecimiento pueden surgir durante la mediana edad, cuando ciertos eventos de la vida -las primeras señales de enfermedad física o preocupaciones por la seguridad financiera- suelen ocurrir. 

Es en ese momento en el que las personas comienzan a pensar: ¿Cómo me las arreglaré cuando sea mayor? ¿Qué pasará cuando mis habilidades sean limitadas y mis recursos insuficientes? Preguntas de este tipo tieen el poder de mandar a cualquiera a reevaluar la vida: ¿Logré, hice y experimenté todo lo que esperaba? Y listo – ya tienes tu “crisis de la mediana edad”.   

El momento es decisivo: para quienes se encuentran en esa etapa de su vida, sus peores enemigos son la ansiedad, la decepción y el estrés que el envejecimiento puede producirles, ya que podrían llegar a interferir con su capacidad para lograr, en última instancia, el envejecimiento exitoso que tanto anhelan. 

EL ÉXITO COMIENZA LO ANTES POSIBLE

Uno de los beneficios más apreciados de envejecer es la gran acumulación de sabiduría y mecanismos de afrontamiento, adquiridos tras haber vivido diversas situaciones y superado numerosos desafíos. Lidiar con situaciones difíciles y adaptarse a las circunstancias es parte del crecimiento del ser humano, pero ¿cómo se logra de manera exitosa? 

Pues, ten en cuenta que el envejecimiento es un proceso que dura toda la vida – desde el momento en que nacemos hasta el día en que morimos. Así, si quieres hacerlo con éxito… debes comenzar lo antes posible. Claro, nadie quiere pensar en esto cuando aún se es joven, sano y activo, pero existen ciertas sugerencias que puedes seguir ahora y que podrían traerte beneficios más adelante, cuando realmente los necesites. ¿Como cuáles? 

1. Dado que la salud es primordial durante la vejez, es esencial que las personas participen en actividades que eviten o disminuyan las enfermedades y las discapacidades. Por lo tanto, debes continuar o adoptar un estilo de vida que promueva la salud y los desafíos cognitivos.

2. Es muy importante reconocer que el estrés leve puede servir como incentivo para mantener la salud física y cognitiva, pero se debe evitar el estrés en exceso.

3. No adoptes los estereotipos negativos que se le atribuyen a la vejez. Hoy en día, las personas mayores son más activas que nunca. Se ha descubierto que aquellos que se creen competentes se desempeñan mejor que aquellos que creen que no son competentes. El desempeño exitoso sirve como refuerzo positivo y valida la competencia de uno.

4. No caigas en el estereotipo de que uno no puede hacer algo debido a la edad; todos pueden hacer lo que quieran, puede que simplemente lo hagan de manera diferente.  

5. Sé flexible. Ábrete a nuevas experiencias y formas de hacer las cosas. Nunca es demasiado tarde para experimentar. El aprendizaje es algo que la gente hace a lo largo de su vida, y la vida está llena de sorpresas y gratificaciones –esas experiencias no deberían terminar hasta que tú lo hagas.

6. Encuentra una meta para lograr. Elige algo que te desafíe y pon a prueba tu experiencia y tus fortalezas.

7. ¡Participa en actividades sociales! Esto fomenta los sistemas de apoyo social y promueve la salud mental positiva. Realizar actividades comunitarias productivas como el voluntariado también ayuda –no solo contribuyes al bienestar de los demás, sino que refuerza la sensación de tener una vida significativa.

8. Piensa en el legado que deseas dejar a tu familia, amigos y otras personas. Realiza actividades que afectarán la vida y el bienestar de las personas. Tu «huella» no tiene que ser «trascendental», sino sólo algo que te enorgullezca y sea positivo para el resto. 

9. No tengas miedo de la aventura ni de explorar nuevas ideas. Puedes aprender más sobre el mundo y sobre ti mismo si te lo permites.

10. Concéntrate en tu bienestar. Siéntete en paz contigo mismo. Elige la felicidad por sobre la tristeza o cualquier emoción negativa. Participa en actividades que te hagan sentir mejor. Finalmente, disfruta tu vida.

Todos nacemos con muchísimo potencial. En muchos sentidos, son las características de nuestra personalidad las que influyen en nuestras decisiones, aquellas que determinan nuestro destino. No entorpezcas tu propio camino –nadie puede evitar que logres todo lo que te propongas, sólo tú mismo. El éxito de un “buen envejecimiento” depende, después de todo, de cada uno de nosotros. 

Por Equipo Espacio Mutuo

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