La línea que divide nuestra vida laboral y nuestra vida personal prácticamente ha desaparecido con la pandemia. Pero recuerda: lo que haces no es quién eres

por | Abr 19, 2021 | Empresas que cambian

Uno de los mejores consejos profesionales que puedes recibir es éste: piensa en los trabajos como verbos, no como adjetivos. Decir “ejerzo el periodismo”, por ejemplo, es muy distinto a decir “soy periodista”. O “educo a la juventud” tiene otro efecto que “soy profesor”. 

Y sí, parece extraño, como algo que jamás dirías en voz alta en una fiesta –imagina decir “abro personas con bisturí” en lugar de decir “soy cirujano”. Pero más allá de la gramática, esta técnica significa un cambio mental que te ayudará a separar quién eres tú como persona, versus lo que haces con tu tiempo para ganar el dinero que necesitas para sobrevivir. 

Es una distinción difícil de lograr incluso en tiempos normales. Hoy, sin embargo, es incluso peor: el hogar se ha transformado en la oficina de millones de personas alrededor del mundo, y las horas de trabajo se mezclan con las horas personales de una manera que, tras más de un año de pandemia, aún no logramos equilibrar. Por eso, los expertos indican que no vincular toda tu identidad -y en particular tu satisfacción con la vida- con lo que haces por dinero, es más importante que nunca.

“¿QUÉ QUIERES SER CUANDO SEAS GRANDE?”

Desde que se nos enfrenta a esta pregunta en la niñez, nuestra identidad tiende a vincularse inseparablemente con lo que hacemos para ganar dinero. Si efectivamente cumplimos nuestros sueños de la infancia no importa –ya estamos condicionados a conectar nuestra identidad central con una profesión. 

Si, además, tenemos la suerte de ser buenos en lo que hacemos, es aún más difícil tomar distancia. “Si eres consciente y te gusta lo que haces, es muy fácil vincular tu identidad con tu trabajo”, dice Alison Green, fundadora del blog Ask A Manager y autora de un libro del mismo nombre. “Y no sólo el trabajo en sí, sino la idea de ti mismo como alguien que es realmente bueno en lo que hace. Eso es algo muy poderoso”. 

Y agrega: “Hay un lado oscuro en eso que realmente no se detecta hasta que ya no es una fuerza para el bien en tu vida”.

¿VALE LA PENA PREOCUPARSE? 

En otras palabras: ¿de qué sirve compartimentar diferentes aspectos de nuestras vidas, especialmente ahora, cuando hacerlo representa un gran esfuerzo?

Los expertos señalan que es importante protegerse y no permitir que los problemas de una parte de tu vida afecten a las demás, sobre todo cuando las fronteras entre cada una son más borrosas que nunca. No cabe duda que una mala semana en el trabajo es un golpe para tu salud mental, pero si tu trabajo es apenas un pequeño aspecto de tu identidad y no te define por completo, el impacto emocional de esa mala semana será mucho menos severo.  

“Le estás dando al trabajo demasiado poder sobre tu felicidad, de manera que puede terminar lastimándote”, explica Green. “Centrar tu vida en una profesión puede incluso hacer que actúes en contra de tu propio beneficio, tal vez trabajando muchas horas o aceptando comportamientos que normalmente no harías”. 

TU CUERPO TE LO AGRADECERÁ

La separación de vida y trabajo va más allá de tan sólo evitar que las bajas de un área de tu vida creen bajas en otra: tener espacio ayudará a tu desempeño en general, dice Art Markman, profesor de psicología y marketing en la Universidad de Texas, Estados Unidos, y autor del libro «Bring Your Brain to Work».

“El cerebro necesita un poco de tiempo de inactividad; si no, no puedes mantener la concentración”, explica. “A menos que puedas realmente alejarte de los problemas de tu vida laboral, no le estás dando a tu cerebro la oportunidad de reiniciarse y encontrar una forma diferente de caracterizar lo que estás sintiendo. Entonces, incluso si tu objetivo principal en la vida es ser lo más productivo posible en el trabajo, debes permitirte tiempos de descanso para lograrlo”.

¡Ojo! Esto no significa que no tengas que involucrarte en tu trabajo, ni preocuparte de tu carrera ni de tus colegas. Esa preocupación puede ser una ventaja, y ser apasionado por tu trabajo puede ayudar a generar un mejor rendimiento. La idea, más bien, es ponerle un límite a ese involucramiento. 

“Recuerda, aquí estás jugando al largo plazo” dice Green. “Una cosa es trabajar hasta la noche durante algunas semanas o meses, pero no es sostenible por mucho tiempo. Debes gestionar tu carrera teniendo en cuenta lo que puedes conseguir”. 

DÓNDE DIBUJAR LOS LÍMITES

Durante los primeros meses de la pandemia, Green dijo que escuchó a muchas personas que luchaban por separar la vida laboral de la personal con el mismo problema: todos en el trabajo saben que no tienes otro lugar en el que estarya no tienes excusa. ¿La solución, según la experta? “Simplemente, comienza a poner los límites en su lugar”. 

“En muchas situaciones, no es necesario pedir permiso”, dice. “La gente tiende a sentir que esto es un gran cambio y, a veces, lo es – pero cada vez más personas se dan cuenta de que pueden hacerlo”. 

Estos límites pueden adoptar muchas formas: no contestar el teléfono o el email después de que haya finalizado la jornada laboral, o no responder al mensaje de texto de nadie durante los minutos de descanso del día. “Cuando las personas comienzan a establecer esas reglas por sí mismas, descubren que está bien: no pasa nada, nadie se da cuenta”, explica Green. 

Claro, no todas las empresas funcionan así. Si crear estos límites te tiene nervioso, prepárate para una conversación con tu jefatura: dile que deseas crear un horario saludable y sostenible. E incluso si encuentras resistencia en la conversación, al menos habrás tenido la charla. “Ahora que hemos sacado a la luz las expectativas de este empleo, puedes decidir: ‘¿Realmente quiero trabajar con estas condiciones?’”. 

Finalmente, ten en cuenta que la identidad que elijas llevar al trabajo no siempre coincidirá con la de tus colegas. “Cuando hablamos de autenticidad en la oficina, debes darte cuenta de que mi versión puede significar que no quiero hablar sobre mi vida personal, pero eso no significa que mi colega que sí lo hace esté más involucrado que yo”, dice Minda Harts, fundadora de Memo LLC

Después de todo, si estamos alentando a las personas a que traigan su yo auténtico al trabajo, tenemos que alentar a las personas a dejar las partes de sí mismas que no se sienten cómodas trayendo a la oficina. “Tienes que redefinir la narrativa por ti mismo – no puedes imponerte las expectativas y los prejuicios de los demás”, concluye Harts.

Por Equipo Espacio Mutuo

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