Hijos y teletrabajo: 8 maneras de poner límites

por | Abr 20, 2020 | Empresas que cambian

Era hora de la videoconferencia diaria de su empresa, pero la economista y coordinadora de Chicago’s North Side en Estados Unidos, Dalia Aragon, se encontraba negociando con su hija de menos de 3 años. 

Aragon estaba en su pieza, ahora ambientada como oficina provisoria, justo cuando Ariales irrumpió para exigir atención. Aragon, de 29 años, silenció su micrófono y le explicó a su hija que estaba trabajando, y que por lo tanto debía irse a jugar a la pieza del lado. Pero la niña se negó. 

Entonces, Aragon cambió de estrategia: “La senté en mi regazo y dije ‘hola equipo, Ariales quería saludar’. Así pudo ver lo que estaba haciendo, vio a otras personas y participó un poco. Después se dio cuenta de que era aburrido y se fue a jugar a la pieza del lado”. 

Distintas versiones de este mismo escenario, relatado en The New York Times, se están repitiendo en miles de hogares alrededor del mundo. Cuidar y educar a los hijos mientras, al mismo tiempo, mantienes un demandante trabajo de jornada completa puede sentirse como una misión imposible – pero con comunicación, flexibilidad y una pizca de gracia, el balance perfecto está al alcance de todos. 

Ariales, por su parte, ahora participa regularmente en las reuniones de staff de su mamá, dibujando en su regazo tras haber saludado al equipo. Aragon señala que incluso le ha dado la oportunidad de tomarse un descanso y relajarse con sus colegas. 

Todavía nadie puede estar seguro de cuánto tiempo deberemos funcionar conciliando la dinámica de trabajar en la casa, con la necesidad de establecer límites claros con los hijos para lograr una convivencia saludable. Para ayudarte, te hacemos las siguientes recomendaciones:

1. HABLA CON TU JEFE 

Estos no son tiempos para aguantarse y fingir que no tienes un hijo o hija en casa que requiere tu atención. La única forma de conseguir apoyo es hacerle saber a tus superiores tu situación – nada que una conversación temprana y honesta no pueda solucionar. 

De la misma manera, los y las líderes de las compañías deben fomentar la comunicación de sus empleados. Idealmente, es tu jefe – no tú – quien se debería tomar el tiempo de acercarse y preguntar: “¿Qué necesitas de mí para asegurar tu rendimiento como miembro de este equipo y tu éxito como padre o madre?”

2. EXPECTATIVAS CLARAS

Antes de comenzar cualquier llamada o videoconferencia, avísales a todos lo que ocurre en tu entorno. Tal vez tienes un adolescente que te interrumpirá para hacer una pregunta, o un bebé que en cualquier momento despertará llorando. “Le pido a mi equipo que anuncie al comienzo de cada llamada si hay un bebé o un perro de por medio. No quiero añadir más estrés a la gente, preocupándose de que sus hijos estén presentes. Nadie escogió esto”, señala Tamika Baker, jefa de servicios financiera en Texas, EE.UU. 

3. SÉ FLEXIBLE CON TU HORARIO Y QUE TODO EL MUNDO SE ENTERE

La tradicional jornada laboral quedó obsoleta, ya no funciona para todos. Muchos padres, especialmente aquellos con niños más pequeños, tienen nuevas horas de trabajo, inician sesión temprano por la mañana, durante las siestas y luego por la noche después de acostarse.

Rachel Broudy, profesora de una escuela pública en Washington, EE.UU, intercambia turnos con su esposo para cuidar a su hija de 16 meses. Son conscientes de comunicar claramente su horario y disponibilidad a sus jefes y colegas. Pero claro, no es un sistema perfecto. «Hemos tenido problemas cuando estamos en llamadas al mismo tiempo», relata. Como está en un equipo más grande, Broudy silencia su micrófono y mantiene la cámara apagada «para poder perseguir a mi hija de un año, que acaba de aprender a caminar».

4. RECUERDA QUE LA TECNOLOGÍA ES TU AMIGA

La tecnología que ha permitido que muchos trabajen desde casa también puede volverse agobiante e intrusiva, agregando presión para estar siempre «activo» y receptivo. Recuerda que la cámara siempre se puede apagar y que el botón de silencio está ahí por algo. Estas funciones pueden ser una bendición en los días en que no te has duchado, todavía estás en pijama y hay un niño gritando en el fondo.

5. ARMA UN PLAN CON TUS HIJOS (INCLUSO SI SON PEQUEÑOS)

Los niños actúan como esponjas – absorben la ansiedad y notan tu distracción, incluso aunque creas que no se percatan de lo que está ocurriendo. Laura Guarino, decana del programa de niños en Bank Street College Education de Nueva York, dice que es importante “nombrar” el conflicto. La experta sugiere convocar a una reunión familiar para hablar sobre lo que está sucediendo, para que los niños tengan la oportunidad de decir lo que necesitan y para que los adultos digan lo que necesitan para hacer su trabajo. A partir de ahí, pueden comenzar a elaborar un plan juntos. 

6. INTENTA MANTENER LA RUTINA DE LOS NIÑOS 

Mientras las jornadas de los adultos tendrán que flexibilizarse, es importante mantener las rutinas de los niños y niñas tanto como sea posible. La constancia asegura que su día a día refleje lo que es natural para ellos, y les dará las herramientas que requieren para tolerar nuevas frustraciones. 

Puede sonar ridículo, pero gestos tan básicos como armar la mochila o empaquetar sus colaciones puede ayudarlos a percibir lo que está ocurriendo, pero manteniendo una sensación de control. 

7. SEÑALIZA EL MODO “TRABAJO” Y EL MODO “DISPONIBLE”

Es fácil decir que cuando la puerta está cerrada, no se debe molestar a la mamá o el papá. ¿Pero qué pasa si no tienes una puerta? Algunos padres usan auriculares y una computadora portátil para indicar que se está trabajando, pero una bandera o un cartel que lea “no molestar” pueden ser formas creativas y útiles de lograr el mismo propósito.

8. DEJA UN TIEMPO SÓLO PARA TI

Darse un momento de soledad, descomprimirse y recargarse es «esencial para controlar la paciencia y ansiedad mientras dure esta etapa», señala la Dra. Amy Cirbus, terapeuta y directora de Talkspace. «Será lo que te ayudará a superar esto», explica, y recomienda programar pequeños descansos durante el día. 

Muchas veces, el momento de descanso es reemplazado por trabajo virtual, así como para compensar el tiempo perdido, lo cual no es saludable. Planifica un largo descanso y agrégalo a tu jornada como si se tratara de una reunión con clientes, cualquier forma de obtener ese tiempo a solas será beneficiosa. “A veces, finjo que estoy en una llamada, pero en realidad sólo estoy escuchando música con audífonos” confiesa Sehreen Noor Ali, cofundadora de Visible Health y madre de dos. En cuarentena – ¡todo vale!

Por Equipo Espacio Mutuo

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