El que se enoja, pierde: 5 estrategias para no perder la compostura en el trabajo

por | Ene 27, 2020 | Empresas que cambian

Es más fácil decirlo que hacerlo, te concedo eso. Pero la importancia de saber manejar adecuadamente tu rabia y frustración en el trabajo es fundamental si pretendes mantenerlo – y triunfar en él. No importa si tu empleo es particularmente estresante o si estás a cargo de supervisar a otros empleados, cada uno de nosotros se encuentra eventualmente en situaciones que ponen a prueba la paciencia. Sea tener que solucionar el error de tu colega o responder a las demandas ridículas de un cliente irracional, aquí te presentamos cinco consejos para no volverte loco de ira y mantener la calma como si nada. 

TOMA DISTANCIA

Haz el ejercicio de ver el problema desde afuera, como si fueras un tercero. Las reacciones emocionales son tu peor enemigo, pues tienden a ser impredecibles y desmedidas, y sólo empeorarán la situación. Mantente distante y lógico. Pregúntate: “¿esto me hará enojar en un año más?”. Probablemente no. Si es así, déjalo pasar. 

LA VOZ DE LA RAZÓN 

En una discusión, si alguien comienza a descontrolarse y a levantarte la voz, tú sólo respira hondo y mantén la calma. Pronto se darán cuenta de que ellos se han transformado en los agresivos del conflicto, y se tranquilizarán más rápido. Si tienes suerte, un día tal vez hasta se disculpen contigo por su exabrupto. Disfruta esos momentos, pero recuerda que tú debes estar dispuesto a hacer lo mismo cuando sea tú turno de arrepentirte y retirar las cosas que dijiste molesto. 

PIENSA, LUEGO EXISTE

Claro, podrás disculparte y pedir perdón, pero una vez que ya dijiste algo en un debate acalorado, no puedes retractarte. Decir cosas hirientes y dañinas puede perjudicar tu reputación personal, así como también tu credibilidad. Reflexiona acerca de lo que quieres decir antes de decirlo, y ten mucho cuidado con la forma y el lugar en que lo haces. Un consejo extra: de ser posible, prefiere conversar en privado con tus compañeros de trabajo. 

NADA PERSONAL 

Hay casos, y sobre todo si se trata de emprendimientos, en que los empleados se sienten muy apegados emocionalmente a sus productos o servicios. Esto está muy bien, pero puede generarles la sensación de que el feedback que reciben es un ataque personal más que una crítica constructiva. Recuerda que la retroalimentación negativa puede ser beneficiosa para el negocio, y practica tu paciencia y empatía con los clientes. 

TOMA DISTANCIA… LITERALMENTE 

Si presientes que una situación se está volviendo demasiado estresante y que probablemente te hará enojar muchísimo, aléjate. No para siempre, porque huir del conflicto es también muy dañino, sino que hasta que tengas la mente clara y puedas pensar bien. Dile a los demás involucrados que necesitas tu espacio y que te gustaría continuar en otro momento. Sal a la calle, toma aire fresco, respira, camina. Al estar relajado podrás recuperar tu perspectiva racional y encontrar la mejor solución. 

   

 

Por Equipo Espacio Mutuo

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