Incertidumbre en vacaciones: Cómo manejar la falta de certezas en modo pandemia

por | Feb 8, 2021 | El Valor de Vincularse

Contenido de Emol en colaboración con Espacio Mutuo

Con la pandemia del coronavirus aún golpeando con fuerza a Chile en plena época estival, la incertidumbre es una de las sensaciones que se ha posicionado entre los trabajadores a la hora de planear las vacaciones. El temor al contagio y los constantes cambios en el plan Paso a Paso han sido algunos de los factores detonantes de las dudas en uno de los veranos más complejos de los últimos años. 

Katalina Torreblanca, contadora auditora, comenta que en su caso “fue difícil decidir si saldríamos de vacaciones o nos quedaríamos en la casa porque en enero comenzaron a aumentar los casos de contagio y nuestro primer destino era ir al sur, pero desechamos esa idea porque había muchas comunas en cuarentena”. 

“Luego pensamos ir a La Serena, pero pasaron a ‘transición’ y eso nos quitaba los fines de semana, así que finalmente decidimos ir a la playa (litoral central) que es mucho más cerca de Santiago de un lunes a un viernes con la esperanza de evitar aglomeraciones el sábado y domingo”, agrega.

Todo ese proceso, reconoce Katalina, “ha sido un poco estresante”, principalmente por “el miedo a contagiarse y porque es complicado planificar algo con la incertidumbre que hay de que todas las semanas el plan del gobierno cambia”. 

Pese a todo, señala la profesional, de todas formas se tomará algunos días de descanso porque “necesito desconectarme del trabajo y reponer energías después de un año difícil. Laboralmente me costó mucho hacer el quiebre entre lo que era el teletrabajo y la vida aparte del trabajo”. 

Un caso similar es el que vive Erik Mora, también auditor, quien confiesa que “a mí en general me afecta bastante la incertidumbre porque antes podía programar las vacaciones con aproximadamente un año porque compraba pasajes, veía lugares, reservaba las cosas, etc., y ahora uno no se puede dar el lujo de anticiparse porque podemos volver a cuarentenas. Entonces todo se complica mucho más. Estar cambiando todo es súper abrumador y no te permite disfrutar en totalidad las vacaciones”. 

Es por eso que, si bien esta temporada estival tendrá algunos días de descanso, asegura que lo que proyecta es “relajarme dentro de Santiago tratando de estar en la casa, buscar alguna alternativa diferente, pero lo que es salir lo pospondré hasta cuando esté más calmada la situación (…) No me quiero arriesgar a comprar pasajes o arrendar algo porque es una lata tener que estar cambiando constantemente las reservaciones y todo eso”.

“La decisión de no salir no me costó mucho porque en mi mente el tema de vacaciones es una desconexión que debe ser más allá del trabajo o de la vida cotidiana. En ese caso me tomaré algunos días para descansar en el hogar, pero más allá que eso no lo pienso hacer”, concluye. 

Los efectos de la incertidumbre en vacaciones

Considerando casos como estos es que Sofía Fiedler, psicóloga clínica de psicologiachile.cl, explica que la incertidumbre de las vacaciones “puede producir cuadros de estrés en las personas y grupos familiares”, justamente debido a la falta de certezas en términos de la planificación o actividades que se puedan realizar en el lugar de veraneo

Otro factor estresor tiene que ver con la culpabilidad y riesgos que existen a la hora de tomar vacaciones, es decir, cuestionarse si está bien tomarse días libres yendo a un lugar que podría ser eventualmente un factor de riesgo, por lo que el «relajo» de vacaciones se ve limitado por miedo y culpa”, prosigue. 

Por otro lado, dice la experta en salud mental, “uno se encuentra con diversos malestares producidos por la incertidumbre, que hacen que en ningún momento el pensar en vacaciones sea un espacio de relajo total (…) Algunos han tomado la decisión de tomar vacaciones sin salir de casa para compartir con la familia, lo que podría ser una buena solución, aunque el encierro no cambie. Hay que buscar soluciones seguras y creativas, ya que como seres humanos necesitamos tener un tiempo para desconectarnos”. 

Cómo enfrentar la falta de certezas para evitar el estrés 

Debido a esos efectos que puede generar la incertidumbre y que podrían convertir a las vacaciones en un foco más de estrés es que Fiedler recomienda “nivelar las expectativas a nuestra realidad de hoy que es la pandemia”.

Es así que, afirma, “si bien añoramos un viaje al sur o a la playa sin restricciones, hoy tenemos que enfocarnos en la crisis sanitaria y buscar soluciones en base a nuestra realidad. Un ejemplo de esto podría ser planificar un viaje en un lugar donde pueda estar la familia resguardada, sin necesidad de salir o una doble vivienda asumiendo que la norma sanitaria no cambia. Podemos tener vacaciones del trabajo, no del autocuidado”. 

Otra opción viable es hacer las vacaciones en casa (aunque el ideal es salir del encierro del hogar, se pueden hacer actividades distintas que no se podrían hacer con un horario laboral). Sin embargo, entendiendo la situación de crisis sanitaria, es importante nivelar nuestras expectativas de vacaciones para que estas representen descanso y no estrés”, añade. 

En ese mismo sentido sostiene que es buena idea hacer una evaluación antes de planificar las vacaciones: “¿Vale la pena?, ¿Será un relajo?, Podré desconectarme? y la pregunta más importante: ¿Entiendo que estas vacaciones no van a ser iguales? ¿Qué puedo hacer a mi alcance para disfrutar?”. 

Cuestionarnos esto, además de hacer un chequeo de estrés corporal por el exceso de trabajo, podrían ser buenos termómetros para tomar la decisión. Recordemos que hoy el cuidado debe ser colectivo, pero que el autocuidado es igual de fundamental, por lo que hay que equilibrar todas las posibilidades para no encontrarnos con sorpresas o vacaciones que finalmente nos estresen más de lo que nos relajen”, insiste.

Es por eso que la experta hace énfasis en tener flexibilidad o capacidad de adaptación ante los escenarios cambiantes que pueden existir durante las vacaciones debido a la crisis sanitaria del coronavirus

“Tener esa habilidad en estos momentos es fundamental, ya que es una de las mejores herramientas para combatir la incertidumbre. Pero recordemos que todo exceso es malo, por lo que tener mucha flexibilidad, podría llevarnos a adaptarnos a ambientes adversos por costumbre, dejándonos de lado a nosotros mismos. Pongo un ejemplo: Soy flexible con las peticiones de mi jefe en el trabajo por lo que no pongo limites, al nivel de aplazar mi propio bienestar por complacer al otro o dejando que me interrumpa en mis vacaciones para resolver dudas (esto laboralmente genera doble presencia y puede afectar a largo plazo en estrés generalizado por falta de límites). Es por esto que la flexibilidad es fundamental, siempre y cuando uno transe buscando un fin común colectivo y no solo para otros. Parte del autocuidado implica poner límites”, detalla. 

Finalmente, la psicóloga dice que, si bien las vacaciones “son fundamentales, en épocas de crisis tenemos que saber poner en una balanza las prioridades, sabiendo que lo principal es la salud. Tomar vacaciones en una situación de estrés o incertidumbre puede causar el efecto contrario al relajo, manteniendo un estado de alerta constante que no nos permita el descanso. Por eso, el llamado es a nivelar las expectativas de las vacaciones, medir en una balanza los pros y contras de la misma, poner límites a las exigencias laborales para lograr un mejor descanso e intentar actividades nuevas y seguras que resguarden el autocuidado y el cuidado de los seres queridos”.

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