Guía para la felicidad, parte II: HOGAR

por | Feb 10, 2020 | El Valor de Vincularse

Dónde vives – el país, la ciudad, la comuna y tu casa – todo tiene un efecto en tu felicidad general

Encuentra tu lugar feliz

Imagina una escalera, con escalones numerados del 0, abajo, al 10, en la cima. La cima de la escalera representa la mejor vida posible para ti, y la parte de abajo de la escalera representa la peor vida posible para ti. ¿En qué escalón te situarías tú, personalmente, en este momento?

Esta «escalera de la felicidad» es famosamente usada para medir y comparar la felicidad a lo largo del mundo. El «Reporte Mundial de la Felicidad» categoriza países en base al bienestar y la felicidad subjetiva de las personas que viven ahí, y sus respuestas al test de la escalera. Los 10 países más felices de la Tierra son: 

1. Finlandia
2. Dinamarca
3. Noruega
4. Islandia
5. Holanda
6. Suiza
7. Suecia
8. Nueva Zelanda
9. Canadá
10. Austria

Países que uno esperaría que fueran felices – aquellos con economías fuertes y alta calidad de vida – son bastante felices, a pesar de que ninguno llegó al Top 10 y podrían mejorar ciertas políticas para hacer a sus ciudadanos aún más felices. Estados Unidos es n°19, Francia n°24 y Japón n°58.

Los países menos felices de la Tierra no son sorpresa. Tienden a ser países que han sufrido guerras, desastres naturales y otras dificultades: Ruanda n°152, Tanzania n°153, Afganistán n°154, República Centroafricana n°155 y Sudán n°156. 

Algo que hemos aprendido del reporte de la felicidad es que hay 6 variables que explican las diferencias de felicidad humana en los países:

  1. PIB
  2. Ayuda social
  3. Esperanza de vida saludable 
  4. Libertad social
  5. Generosidad 
  6. Ausencia de corrupción

La investigación está pensada para ser aplicada a nivel público, pero también hay lecciones que aprender a nivel personal. Encontrar un trabajo estable y satisfactorio; intentar vivir en un lugar feliz; rodearte de tu grupo de apoyo; cuidar tu salud; ser generoso (en dinero, tiempo y espíritu) para construir tu propio camino a la felicidad. 

Elegir una comunidad feliz

¿Qué factores hacen de una comunidad, un lugar donde las personas son felices? La Fundación Knight y Gallup entrevistaron a 43,000 personas en 26 comunidades para descubrirlo. 

Apertura: Las personas son felices en comunidades que le dan la bienvenida a todos. 

Belleza: Vivir en un lugar pintoresco y encantador, con muchos árboles y zonas verdes, hace feliz a las personas. 

Oportunidades sociales: Cuando una comunidad está diseñada para albergar conexiones sociales – restaurantes, paseos peatonales, senderos y otros espacios públicos – las personas son más felices. 

La enseñanza es que dónde vives puede tener un profundo efecto en tu felicidad. Si sientes que no encajas, si no conoces a tus vecinos, si salir a caminar no te atrae – encuentra otro logar para vivir si puedes costearlo. Explora nuevos vecindarios, arrienda antes de comprar, habla con amigos y potenciales vecinos y reubícate en una vida más feliz. Jay Walljasper, autor de «Cómo diseñar tu mundo de felicidad», dice que la clave es encontrar un lugar en el cual puedas encontrarte con tus vecinos espontáneamente. Busca comunas con áreas verdes, parques, festivales callejeros y reuniones en comunidad. Busca señales de que las personas están conectadas y crea oportunidades para conectar con ellas regularmente. 

Disfruta la naturaleza

Numerosos estudios apoyan la hipótesis de que pasar tiempo en la naturaleza te hace bien. Sabemos que caminar por tranquilos caminos arbolados puede resultar en importantes mejoras en la salud mental, e incluso cambios físicos del cerebro. Aquellos que caminan por la naturaleza tienen cerebros más «callados»: los exámenes demuestran menos flujo sanguíneo en las partes del cerebro asociadas a «rumiar» (sobre-analizar y preocuparse de cosas que ya pasaron). Algunas investigaciones demuestran que incluso observar imágenes de naturaleza pueden mejorar tu estado de ánimo.

La luz del Sol también hace la diferencia. El Trastorno Afectivo Estacional es real. La exposición a la luz natural – al estar al aire libre o en un espacio con luz natural – es bueno para el ánimo.

Ordena (pero guarda lo que te hace feliz)

Sin duda, organizarse le hace muy bien a tu mente y a tu cuerpo – reduce riesgos de caídas, elimina gérmenes y facilita el encuentro de cosas como medicinas y equipo deportivo. 

El desorden excesivo y la desorganización son generalmente síntomas de un problema de salud mayor. Las personas que han sufrido algún trauma emocional o daño cerebral comúnmente consideran que ordenar sus casas es una tarea insuperable. Déficit atencional, depresión, dolor crónico y luto pueden impedir que esta gente organice, y comiencen a acumular desastre. Los casos más extremos de desorganización crónica se llama «acumulación«, condición que varios expertos consideran un desorden mental por sí mismo, aunque algunos psicólogos se resisten a reconocerlo. Mientras los acumuladores continúan siendo una minoría, varios psiquiatras señalan que el resto de nosotros puede aprender de ellos. El espectro de la limpieza y el desorden incluye gran cantidad de personas crónicamente desorganizadas, y que están sufriendo emocional, física o socialmente. 

La persona crónicamente desordenada puede cambiar mediante terapia conductual o con la guía de numerosos libros de autoayuda. La meta, según la gurú de la felicidad Gretchen Rubin, es liberarte del peso de la basura pero, al mismo tiempo, rodearte de cosas útiles y queridas, desde los dibujos de un niño hasta la colección de tazas de tu abuela. Deshazte del resto.   

Algunos tips de autoayuda, del movimiento del orden:

  • Dobla las cosas de forma ordenada.
  • Sólo mantén objetos que te hacen feliz de verdad. 
  • Bota los papeles – todos ellos. 
  • Pon toda tu ropa sobre la cama, luego comienza a descartar pizas, dejando sólo lo que usas y amas.
  • Organiza tu closet por color. 
  • Escoge una cosa para preservar un recuerdo. El sentimentalismo origina el desorden. Si tu abuela tenía 10 colecciones, elige la que te traiga los mejores recuerdos.
  • Deja de comprar souvenirs en vacaciones. Mejor toma fotos. 
  • Invierte tu dinero en experiencias, no en cosas. 

La regla de 1 minuto

Uno de mis consejos favoritos para la felicidad viene de Ms. Rubin, autora de «Felicidad en casa» y muchos otros artículos. Ella postula una regla de un minuto que ha sido increíblemente útil en mi propia vida: haz cualquier deber que puede terminarse en un minuto. Esta regla tan simple te ayudará a ganarle a cualquier habitación desordenada. Su lista señala: 

  • Cuelga un abrigo.
  • Lee una carta y bótala. 
  • Llena un formulario.
  • Contesta un mail.
  • Anota una reunión. 
  • Contesta tus mensajes de texto. 
  • Coloca un plato en el lavavajillas. 
  • Guarda las revistas o el diario. 

Incorpora la regla de un minuto en tu vida. Te dará un pequeño impulso de felicidad cada vez que logres algo en poco tiempo – y como bonus, terminarás con una habitación mucho más limpia y ordenada, lo cual también te hará más feliz. 

Muchas cosas buenas pasan en la cama

Hay mucho potencial para la felicidad en nuestra habitación. Es el lugar donde dormimos, donde tenemos sexo y a donde nos retiramos para estar en silencio – todas actividades que mejoran nuestra felicidad. Como resultado, muchas personas que estudian y escriben sobre la felicidad incentivan a las personas a focalizarse en su vida en la habitación. 

Investigadores británicos descubrieron que los mayores indicadores de bienestar eran el sueño y el sexo. Las personas que se sienten descansadas la mayor parte del tiempo son más felices que aquellos que no. Lo mismo ocurre con las personas felices con su vida sexual – en general, son más felices que aquellos que no están satisfechos con sus vidas sexuales. 

De esta forma, al considerar tu espacio y observar cómo está afectando tu felicidad, dale prioridad a tu habitación. 

  • Invierte en comodidad. Compra sábanas cómodas, almohadas y ropa de cama de calidad. 
  • No ahorres en las ventanas. Bloquear la luz correctamente te ayudará a dormir mejor. 
  • Saca la televisión. La cama es lugar de sueños, sexo y reflexión, no de pantallas. 
  • Haz tu cama. Hacerla en la mañana te deja una sensación de logro, y en la noche puedes volver a ella, ordenada y acogedora.

Este artículo (Hogar) es la segunda parte de la Guía de la Felicidad. Si quieres conocer el primero, que habla sobre la Mente, haz click en el siguiente botón.

Por Equipo Espacio Mutuo

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