Como la vida misma… lo bueno de admitir que te equivocaste online

por | Jul 4, 2022 | El Valor de Vincularse

Es probable -especialmente durante la pandemia- que algo parecido te haya ocurrido: un “amigo” de Facebook publica alguna noticia de dudosa procedencia o información de fuentes cuestionables; algo del tipo “el COVID-19 no es más grave que un resfrío, la vacuna es innecesaria”.

Al ser enfrentado con estudios, investigaciones y pruebas científicas, se rehúsa a admitir que puede estar equivocado. En cambio, se refugia aún más en su postura, creando una riña entre ustedes. 

Lamentablemente, esto sucede mucho en las redes sociales, especialmente cuando las personas adoptan posiciones controvertidas sobre temas sociales o políticos. Los usuarios se involucran en discusiones (a veces acaloradas) y se niegan a admitir que podrían estar equivocados, incluso cuando se les presentan pruebas sólidas que refutan su posición

Tal vez les preocupa que admitir sus errores arruine su reputación, que parezcan tontos o que pierdan el respeto de los demás. Pero un nuevo estudio sugiere que lo contrario es cierto. Las personas que admiten estar equivocadas son consideradas más competentes y agradables que aquellas que se niegan a hacerlo.

EL ESTUDIO

En el estudio, a los participantes se les mostró una discusión en línea ficticia entre 2 usuarios anónimos en Facebook. El argumento se centró en la seguridad de un aditivo alimentario (inventado) y fue diseñado para parecerse a debates reales de Facebook sobre dietas y salud, con usuarios acusándose unos a otros de parcialidad o falacias lógicas, citando blogs como fuentes y atacándose unos a otros personalmente. Sin embargo, la discusión se diseñó para que el usuario B tuviera un argumento más convincente respaldado por hechos, mientras que el usuario A no.  

Cerca del final de la publicación, el usuario B proporcionó enlaces a artículos científicos que respaldan su posición, y el usuario A respondió de una de estas 3 maneras

  1. Publicando “Leí las fuentes que publicaste… la evidencia es bastante sólida. ¡Gracias por publicar esos enlaces y gracias por la conversación!” junto con “Supongo que estoy equivocado y tú tienes razón en esto”;
  2. Respondiendo algo como “Sigo pensando que tengo razón y tú estás equivocado”; 
  3. O bien, no respondiendo nada en absoluto. 

Se asignó aleatoriamente a los participantes para leer uno de estos escenarios y luego informar sobre lo agradable y competente que encontraron al usuario A, así como cuánto les gustaría interactuar con el usuario A en el futuro.

Los resultados mostraron que cuando el usuario A admitió estar equivocado, la gente pensó mejor en él, diciendo que era más agradable, competente y que valía la pena interactuar con él en el futuro que en los otros 2 escenarios. Esto sugiere que mostrar humildad hace que la gente te quiera y te respete más.

LA HUMILDAD VALE MÁS QUE EL ORGULLO

“A menudo, tratamos de salvar las apariencias, especialmente en las redes sociales, donde muchas personas pueden ver nuestras interacciones. Entonces, podríamos negarnos a admitir que estamos equivocados, porque tenemos miedo de que la gente nos mire con desdén”, dice el investigador principal Adam Fetterman, director del Laboratorio de Personalidad, Emoción y Cognición Social de la Universidad de Houston, Estados Unidos. “Pero, en cambio, lo que le gusta a la gente es la humildad intelectual, que alguien esté dispuesto a cambiar de opinión cuando escucha información nueva”.

Estos hallazgos amplían la investigación anterior sobre los beneficios de la humildad intelectual en las conversaciones a entornos en línea. Anteriormente, los estudios habían encontrado que mostrar humildad en las conversaciones te ayuda a parecer más agradable y de mente abierta, menos arrogante y dominante, y más satisfactorio para hablar. Las personas intelectualmente humildes también tienden a ser más tolerantes con las situaciones de aprendizaje desafiantes y con las personas que son diferentes a ellas.

PONER LA HUMILDAD EN PRÁCTICA

Puede ser más difícil admitir que estás equivocado en las redes sociales que fuera de línea, dice Fetterman. Cuando te equivocas en Facebook o Twitter, no sólo le estás concediendo tu error a una persona; podría haber mucha gente observándote y juzgándote. “Admitir que estoy equivocado ante potencialmente cientos de otras personas que se están formando una impresión de mí, podría llevarme a tener un poco más de miedo de hacerlo”, dice. 

Aun así, es importante admitir que estás equivocado en línea por muchas razones, dice, no sólo para mejorar tu reputación. Corregirte a ti mismo puede ayudar a aquellos que leen tus publicaciones a dejar de difundir información errónea, lo que lleva a mejores conversaciones y nuevos aprendizajes.

“La capacidad de admitir que estamos equivocados nos ayuda a actualizar nuestras creencias de una manera más orientada a los hechos”, dice Fetterman. “Entonces, digamos, si descubrimos que estamos equivocados sobre el COVID-19 o las vacunas y podemos admitir que estamos equivocados, tal vez terminemos en un lugar mejor”.

¿Significa eso que siempre debemos admitir que estamos equivocados? Fetterman dice que no necesariamente. Hay algunos casos en los que no sería correcto o beneficioso hacerlo. Por ejemplo, si admites que te equivocaste como una reacción instintiva o sólo admites que te equivocaste para mejorar tu reputación, manipular a otros o detener una discusión, es probable que resulte contraproducente. “Si alguien admite que se equivocó muy rápidamente, podrías pensar: ‘Oye, espera un segundo. Realmente ni siquiera hemos hablado de esto; ni siquiera estás pensando o participando realmente en esta conversación’”, dice. «Probablemente no sea una buena idea».

Desafortunadamente, la mayoría de las personas no parecen reconocer el valor de la humildad. Fetterman espera que al mostrar a las personas cómo admitir que están equivocados puede beneficiar su reputación, puede alentar a más personas a hacer precisamente eso. Actualmente, está estudiando formas de empujar a las personas para que se corrijan a sí mismas, lo que incluye simplemente informarles sobre los resultados de estudios como el suyo o usar modelos a seguir que puedan señalar el camino.

Mientras tanto, es bueno saber que podemos beneficiarnos al admitir nuestros errores, mostrar apertura a las ideas de los demás y practicar algo de humildad. Tal vez, al hacerlo, podamos aplacar parte de la retórica hostil que encontramos en las redes sociales.

Por Equipo Espacio Mutuo

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